Los coches también se reciclan. Podemos decir adiós a la típica imagen de los “cementerios” de coches, ese lugar en el que se amontonaban convertidos en chatarra.
Una directiva Europea los considera residuos peligrosos y obliga a recuperar y reciclar, como mínimo el 95% del coche. Para cumplir estas exigencias, nacieron los Centros Autorizados de Tratamiento de Vehículos (CAT). Son los lugares en los que se debe tramitar la baja definitiva del mismo. Hemos adaptado nuestras instalaciones a las nuevas normativas medio ambientales, lo que significa que un vehículo tratado por nosotros nunca va a ser elemento contaminante y perjudicial para nuestro entorno.